En Junio de 2009 El Gráfico conversó con Franklin Lobos en Copiapó. El ex futbolista recordó su paso por Cobresal y su amistad con los mineros en El Salvador.
En Junio de 2009 El Gráfico conversó con Franklin Lobos en Copiapó. El retirado futbolista reconocía que durante su paso por Cobresal, sus mejores amigos no eran sus compañeros de profesión, sino que los mismos mineros de la ciudad.
“El problema es que yo no convivía mucho con mis compañeros. Me iba a jugar bowling o tenis con los mineros, terminaba el entrenamiento y me iba a jugar con ellos. Aunque era malito, me invitaban para tenerme ahí. Incluso un día teníamos que jugar con Ovalle a las 4 de la tarde y en la mañana jugamos una final de dobles de bowling con Manuel Rodríguez y en la tarde le ganamos a Ovalle. Esa era la confianza que teníamos en esos momentos. Era un equipo muy bueno”
Así el ex volante se fue involucrando con los mineros, hasta llegar a ser contratado como chofer de mineros y terminar con la terrible catástrofe de la mina de San José.
Lobos también rememoraba sus mejores momentos en el fútbol. El ex futbolista destacaba por su excelente pegada en los lanzamientos libres: “Óscar Wirth estaba en la selección, venía de Alemania y le patié seis tiros libres. Los tres del primer tiempo pegaron en el palo, no le podía hacer el gol. Terminamos 0 a 0 el primer tiempo y en el segundo le metí los tres goles, lo dejé enfermo”.
Nadie le ganaba a Franklin Lobos en los tiros libres, así lo recordaba con las apuestas que hacían durante los entrenamientos en Cobresal: “Dejé quebrados al Flaco Bigorra y a Julio Acuña con las bebidas. En la semana les ganaba como siete u ocho bebidas de dos litros… nadie quería apostar después”.
El ex futbolista incluso llegó a ser seleccionado nacional en la etapa clasificatoria de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984.